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Salud dental en bebés y niños

12/03/2018

  • Salud bucodental          ·           Infantil

Aunque los bebés no tengan dientes, es importante cuidar su higiene bucal desde el primer momento asentando las bases para desarrollar una boca sana en la edad adulta.

En el bebé, sería conveniente limpiar la boca después de cada comida, o por lo menos por la noche. Se trataría de introducir nuestro dedo índice limpio, y preferiblemente con un dedal de silicona (también podría hacerse con una gasa o trapo húmedos), dentro de la cavidad oral del bebé y retirar los restos de leche con movimientos circulares muy suaves.

Y, cuando empiecen a salir los dientes, los fregaremos suavemente con una gasa humedecida, con el dedal de silicona, o con un cepillo de dientes especial para bebés desde el primer día. El esmalte es muy vulnerable en esta etapa, por eso es conveniente no descuidar el cuidado dental.

Deberíamos evitar limpiar el chupete con la boca o probar la comida con el mismo utensilio que utilizaremos para alimentar al bebé, ya que le podemos transmitir microorganismos de la boca del adulto.

Un cepillado diario permitirá cuidar los dientes y evitará que aparezcan caries e infecciones que puedan afectar no sólo a los dientes de leche, sino también al desarrollo de los definitivos.

A partir del año de vida, los padres o cuidadores cepillaremos los dientes del niño con un cepillo dental pequeño y suave con un granito de arroz de pasta dental fluorada y con movimientos del cepillo desde las encías hacia abajo y, cuando empiecen a salir las muelas, el hilo dental antes de acostarse.

A partir del segundo año es interesante que el niño empiece a manejar el cepillo y aprenda la técnica y los hábitos de salud dental.