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Caries dental infantil

03/07/2017

  • Salud bucodental          ·           Infantil

El azúcar es el principal motivo de aparición de caries en los niños y, aun sabiéndolo, es un nutriente muy presente en su alimentación diaria (dulces, bebidas azucaradas, golosinas, bollería…). Hay que pensar, además, que los niños no se lavan los dientes cada vez que comen alguna de estas cosas, ya que suelen comerlo cuando no están en casa, por lo que las bacterias tienen más tiempo para actuar. El azúcar facilita la multiplicación de las bacterias cariogénicas, que producen el ácido que ataca el esmalte dental y posteriormente la dentina.

Ni siquiera los bebés pueden librarse del riesgo de sufrir una caries debido al consumo de azúcar, ya que la leche materna por sí sola SÍ que reduce la presencia de bacterias cariogénicas, pero si se combina con biberón, azúcar en el chupete , etc. se acelera la proliferación de bacterias y el proceso de formación de caries.

Cuando la caries afecta a un diente de leche y progresa hasta su raíz, se puede formar un absceso que después afectará también al diente definitivo; de ahí la  importancia de llevar cada seis meses a los niños a una revisión con nuestra odontopediatra para resolver los problemas de caries en fases iniciales.

Tratamiento de la caries dental en niños

El tratamiento de la caries infantil dependerá de si el diente afectado es temporal o permanente y, en el segundo caso, de si las raíces se han desarrollado completamente o no. Pero también habrá que considerar el daño producido en el diente (si sólo afecta al esmalte o ha llegado a la dentina y la pulpa).

Si el diente es temporal y no existe afectación de la pulpa la solución será su obturación (empaste) y la colocación de una corona metálica para mantener el espacio interdental y no interferir en la salida de los dientes. Si, por el contrario, la infección ha llegado al tejido nervioso, debe realizarse una pulpotomía; se trata de extraer únicamente la parte de la pulpa afectada, preservando la de las raíces si éstas están sanas. Este mismo procedimiento puede realizarse inicialmente en los dientes definitivos inmaduras y esperar el sed desarrollo completo para realizar una pulpectomía, extrayendo el resto de la pulpa y reconstruyendo el diente.

Sólo se extrae la pieza dental afectada cuando no existe otra opción, ya sea porque las raíces están dañadas (caries radicular) o el diente ya no puede cumplir su función. Si el diente es de leche, su extracción implica, además, la necesidad de colocar un mantenedor de espacio, con el fin de que el diente definitivo pueda ocupar su espacio sin problemas.

Nuestra recomendación es vigilar los alimentos y no alimentos que damos a nuestros hijos y llevarlos al dentista cada seis meses para evitar daños irreparables en sus dentaduras.